viernes, marzo 16

Lo que se llama trabajar

Lunes
Basta que una mujer se muestre interesada. Es muy simple. Teresa siente una necesidad irrenunciable a la seducción, su coquetería es tal que cada hombre que es objeto del juego, supera la ambiguedad habitual en estos casos y asume, sin dudar, que ella definitivamente quiere irse a la cama con él. Si sólo se fijaran en que se comporta así con todos. Después se quejan. Cuando llega el momento en que las intenciones han de desvelarse, Teresa siempre rechaza seguir adelante y, habitualmente, el sujeto se frustra sin remedio. Insisto, es tan simple.

Puede que se parezca a esto. Hoy iba saliendo del edificio, ya estaba en la calle de hecho, cuando A. me gritó desde adentro, me pidió que le dijera cómo me iba y terminamos describiendo nuestras rutas repetitivamente, quiero decir que le dije como 3 veces que iba hacia un lugar y ella, por su parte, debe haber repetido 4 veces su plan. Yo de verdad que tenía ganas de acompañarla, por eso me repetí tanto, como si por elaborar una y otra vez los recorridos, eventualmente fueran a juntarse y ella, quién sabe por qué, quería exáctamente lo mismo.

Podría ser porque una vez la llevé en auto a su casa, lo más seguro es que sea eso, debe haber estado cansada, quería que se repitiera. Eso si, yo no andaba en auto. Entonces me dijo que también iba a pie y después vino el intercambio repetitivo. Finalmente cada uno se fue por su lado.

Yo me quedé pensando en esto, ella es atractiva, morena, bastante alta, flaca, muy estilizada; me muestra una leve intención y eso basta para que me quedara pensando. Nada nuevo en realidad, podría decir que toda la vida ha sido igual, podría afirmar incluso que todos los hombres somos iguales en eso. Incluso, creo que el orígen de cada relación que he tenido es mas o menos ese.

Arriba de la micro había un ambiente de lo más sofocante. Partiendo porque la mayoría de las personas estaban desesperadas por entrar, porque nadie, ni yo, se percató de que era obvio que todos cabían, que era un bus oruga vacío. Las 60 personas empujaron y no era necesario. Ni aunque fuera necesario yo empujaría. Una vez arriba de la micro, como decía, vi a una niña, vestida de uniforme de colegio, ella me vio también. Se miraba en el vidrio de una de las 4 puertas del bus, se miraba las piernas, levantándose un poco la falda y flectando las rodillas. Era realmente muy linda. Tuve una reflexión muy pesimista, pensé que se iría afeando en cuanto creciera, no sé porque, sentí algo que nunca había sentido, que estaba muy viejo para seducir a una mujer como ella. De 17, digamos.

Martes
Desde el piso 14 se puede apreciar gran parte de Santiago. Veo el cerro de la virgen, ciertas avenidas célebres como Los leones o Providencia y varios edificios. Es decir, no varios, muchos, como mil edificios. También muchas casas. En este barrio hay harto árbol, puedo ver una gran cantidad de arboles también.

Si me esfuerzo, veo la esquina desde la cual camino hasta aquí. Parece mucho más distante desde arriba.

Yo había pensado en esto antes. Todos sabemos que el litoral central, quizá por qué razón, probablemente de carácter hidráulico, es una cadena de golfos. Es decir, cada vez que uno, caminando la costa, alcanza un extremo o una punta, puede ver otras puntas más, en particular la siguiente, y calcular el perímetro del golfo, el largo de la playa digamos. El asunto es que desde esa punta donde yo estaba, la playa de Zapallar parecía distante, muy distante, hasta que recordé esto de la visión a lo lejos.

Ahora me parece que evaluar distancias, por alguna razón, esta vez de corte más bien psicológico, es relativo al contexto en que uno haga el cálculo. Quiero decir que en la playa, con el mar rompiendo y el viento volándote el pelo, no es lo mismo que en la oficina, con una corbata al cuello y el aire acondicionado dándote en la espalda.

Miércoles
Estas en el computador y el reflejo del sol te da en los ojos cada cierto tiempo, me refiero a que durante la mañana nunca te da directamente, solo aparece en las ventanas de los edificios de enfrente, los rayos inciden en un ángulo tal que proyecta la luz directo a tu córnea, pero es por pocos segundos, sí, así es como te acuerdas que algo se está moviendo. Porque claro, tu te pasas sentado todo el día, necesitas ese tipo de fenómenos para comprenderlo. Cuando te quedas todo el día quieto puedes olvidarte de que las cosas se mueven.

Del tiempo si que te das cuenta, los relojes abundan, en la muñeca de cada una de estas personas, creo que el único que no tiene reloj es J., Yo tengo el reloj de arriba a la derecha, el de la barra de tareas del computador. Veo la hora a cada rato. Me cae bien J. por lo de no usar reloj y también porque se ganó una vez la polla, metió su plata en una financiera y la perdió toda queriendo guardarla, en los ochenta a muchos les pasó lo mismo. Creo que me cayó bien cuando me contó eso.

Jueves
Esto de los edificios que puedo ver desde aquí, esto es infinito. Es que si hay miles de edificios, entonces se necesita un orden de magnitud mayor para contar las ventanas. Te puedes pasar la mañana completa mirando las ventanas, podría ser interesante, en cada una hay historias. Lo sabía Georges Perec. Yo no lo he hecho nunca, sólo de vez en cuando nos fijamos todos acá, al mismo tiempo, uno grita que está pasando algo interesante, alguna mujer desnuda o algún tipo meando su balcón, en fin, gente que olvida lo poco íntimo de su terraza.

La madre de Teresa andaba desnuda por su casa, yo también lo hago, pero a ella no le importaba para nada si había gente o no. Teresa pensaba que lo único que la hacía única era su intimidad, que en lo demás todos somos iguales. Ella aborrecía que le dijeran que somos todos iguales. Yo estoy de acuerdo.

Viernes
Acaba de pasar el tipo que limpia las ventanas, mi compañero expresa su admiración. "Un error significa la vida" dice sobre el hombre de overol ahí en su andamio. Yo no digo nada, sólo pienso que asi como uno puede anticipar alguna situación y controlarla, a mi me parece que su andamio se ve bastante firme, precisamente porque el lugar común sobre su trabajo es lo del riesgo, por eso es que la altura no debe asustarle, sus errores seguro están cubiertos.

Debe morir más gente usando el ascensor que limpiando vidrios de edificios.

Sábado

Download http://www.demian.cl/canciones/beirut/07 scenic world.mp3

4 comentarios:

Conti dijo...

perro dice gracias por lo del piropo.

yo digo que me gustó esto, lo senti muy personal (tuyo), si hasta me sonroje...me enteré de tantas cosas...jajaja

y lo del señor que limpia los vidrios lo encuentro igualmente notable...y yo creo que más gente se muere en un choque...aunque acabo de cachar que es por la altura...bueno, que se muere simplemente (que porrazo más grande)

ya, estoy hablando mucho y muchas tonteras
saludos
(si hace un mes ya casi)

pedro dijo...

"que estaba muy viejo para seducir a una mujer como ella. De 17, digamos"

No me digai nada.

Ésa, junto al tipo de música que deja de gustarte, son las pruebas más evidentes e incómodas de que nos estamos quedando obsoletos.

Oye, obsoleto.

Qué cosas estás haciendo en internet y cómo crees que puedas hacerlas converger en negocio?

P

De paso dijo...

que te iba a llevar tu libro. y se me olvidó empacarlo. y entonces que te lo envío por los cielos, a tu casita tuya. así como visitando, dejando esquirlas y plumas.

un abrazo inmenso.

lo veré por las calles de stgo.

Pazisstika dijo...

oiga amoroso me gusto su lunes