viernes, noviembre 17

Ajeno

¿Tuviste frío alguna vez? el hombre desnudo, hincado sobre la poza de una gotera, su espalda azotada por gélidas ráfagas sin procedencia.
No es eso.

¿Miedo? ¿Cómo sería el miedo?
No sé.

Una mujer. Una mujer con miedo.
Tampoco.

Veamos, ella está fingiendo: dice que te quiere, lo dijo. Dice que te quiere.
Te lo aseguro, ella está di-si-mu-lan-do. Miente.
No sé.


Los sonidos llegaban algo endebles a su oído, apenas podía comprender fragmentos de una conversación ajena. Cada tanto captaba enunciados coherentes, pero no alcanzaba a distinguir de qué hablaban, se lo impedía su infancia, su absoluta inexperiencia.

5 comentarios:

Rebeca dijo...

Qué ha sido todo esto?

(y todo lo demás)

Juan José Lizama Ovalle dijo...

Es imposible desprenderme de esa pretensión cultural de occidente (y mía, por cierto) de "ENTENDER" lo que se lee... eso traté, "enactivamente" en un comienzo...

... me parece una "historia" confusa.. no sé quienes hablan, no me los imagino... solo me imagino dos cuadros paralelos... tal vez sin tiempo y espacio común... pero la huea es que al menos algo me imaginé.

Saludos cordiales gran D...
Juanjo

Demián dijo...

Te es ajeno.

Zarat dijo...

frío y miedo van de la mano....
muchos saludos y solo pasaba a depedirme adiós.....

constanza martínez dijo...

en-ajena-do