viernes, noviembre 9

Los chicos no lloran

Me vio con la cara de mierda que tenía ese verano.

Lo que pasa es que yo despertaba puntualmente a las 9 de la mañana y estaba de vacaciones. Me quedaba hasta altas horas de la noche en el bar pensando en lo maricona que había sido conmigo la ex novia y no importaba a qué hora bebiera el último vodka, despertaba al otro día a las 9. Sin alarmas, lunes a las 9, martes a las 9, daba lo mismo, siempre a las 9.

Salía de la cama al baño, me sentaba frente al espejo, me acordaba que no había dormido con ella y me ponía a llorar. Lloraba como lloran los niños de 3 años, con soltura, con mocos, con todo quiero decir; lloraba solo en el baño frente a mi imagen desnuda, lloraba un par de horas hasta que me daba hambre y entonces iba por el desayuno continental.

Un día estaba ella, ella que no es la ex novia sino una mujer de alrededor de 50 años, un día de varios que compartimos mesa esa temporada, me miró y me dijo "córtala idiota, búscate una mejor".

Yo al principio lo encontré lo más irrespetuoso del mundo. Mejor dicho, lo encontré lo más sorprendentemente irrespetuoso del mundo. Sorprendente porque coincidimos en el desayuno varias veces ese verano y jamás me dijo una palabra ni yo a ella, sorprendente porque nunca pensé que se notasen mis llantos en el baño y sorprendente porque mucho menos pensé lo evidente que era el motivo de mi llanto: una mujer.

Y muy irrespetuoso, incluso obviando el "idiota". Porque decirme "Córtala idiota, búscate una mejor", como quien dice "abrígate que hace frío" o "deberías comer más fruta" o "lávate los dientes", como un consejo cotidiano sobre algo cotidiano quiero decir, no sé, me pareció lo más carente de tino que podía decirme alguien, considerando el dolor que me provocaba la situación.

Yo la miré y no pude decir nada. De hecho pasaron unos 4 minutos en que pensaba estas cosas y fue ella la que interrumpió el silencio. "No puede ser que alguien como tu se la pase llorando todos los putos días de este verano / no puede ser que llore toda la mañana por la niñita que le ha dejado (cuando dijo niñita lo dijo en tono burlón) / yo cuando me casé tenía 6 o 7 pretendientes, de ellos elegí al mejor / o lo digo de otra manera, al que más me gustaba / ¿te dejó? pues cómo puedes ser tan imbécil de pensar que te gusta entonces / te aseguro que deben haber mejores personas para ti"

Yo no podía creer lo que estaba presenciando.

Ahora cuando pienso en esos días extraños, reconstruyo la historia de esta mujer, chilena, muy bella, exiliada en los 73's a Venezuela y pretendida, seguro, por muchos hombres. La veo como la conocí en aquel verano, dueña de casa en el hogar de un millonario parisino y claro, pienso, es evidente que escogió lo mejor que pudo. Me recuerda a otras personas que conozco que también son muy exitosas en sus rubros, como la ingeniería o la economía o el teatro; lo de ella consiste en la búsqueda de un marido. No lo digo peyorativamente, de hecho, lo digo pues considero que su influencia ese verano fue precisamente la influencia o el consejo de quizá la más exitosa buscadora de marido que yo haya conocido.

En todo caso seguí llorando enero completo y recién a fines de febrero podría decir que se acabó el llanto, en ese sentido era irrelevante lo que esta mujer pudiese decirme, me dolía lo mismo.

Download http://cce.uchile.cl/~cemda/canciones/loschicosno.m3.mp3

3 comentarios:

kany dijo...

El problema a veces no es la posibilidad de elegir,de tener un gran abanico,un gran repertorio.El problema que a veces hace llorar a moco tendío, es no ser uno(a) el elegido.
beso

Pazisstika dijo...

buenisima cancion xD

la pé dijo...

sí, qué buena canción.

al final del último párrafo, me acordé de paréntesis: el rpotagonista despertaba siempre a la misma hora. creo que era a las 7.


hola...


chau...