miércoles, noviembre 1

De la rutina (beauchef en mil caracteres 2006)

El cuerpo sin vida de una mosca descansa en un pequeño agujero de la terraza. Unas 6 hormigas desgarran, poco a poco, la carne salada del insecto que días antes volaba buscando dulce.
Las hormigas son voraces. Enganchan sus tenazas al ala izquierda de la mosca, unas 4 veces superior en tamaño que ellas, se aferran a la punta y tiran insistentemente, dos, tres veces, hasta extirparla del todo. Se la llevan en pedazos, siguiendo una línea demarcada por quizás qué -no sé mucho acerca de hormigas-. Que constantes son, tienen un propósito definido: alimentar a las mínimas entidades del hormiguero, esas que, en el futuro, estarán llevando alas de mosca a sus herederas. La vida en el hormiguero es un poco predecible.
Mi vida es un poco predecible.
A las 7 suelo tener un impulso extraño que me saca de la cama, me paso el día entero en clases y, por la noche, vuelvo a las mismas sábanas. Así todos los días.
Quizá por eso... Beauchef siempre me ha parecido un hormiguero

2 comentarios:

aris dijo...

lo inspiro un oso de peluche

sorry por lo tardia de la respuesta

saludos!

Conti dijo...

las hormigas siguen una linea que es determinada por la hormiga que está delante de ella, se dejan llevar exclusivamente por su olor.
Cosas que una aprende gracias al profesor rossa.